Un virus en Latinoamérica

Imposible evitar hablar de la pandemia por el COVID-19 que nos atraviesa –literal– la vida desde marzo, y lo seguirá haciendo varios meses más hasta que aparezca la bendita vacuna.
Por su desigualdad histórica, los altos niveles de pobreza, y la debilidad de muchas de sus instituciones y democracias, Latinoamérica es la región en el mundo que más sufre el virus.
Solo un par de datos: Brasil, México y Perú se encuentran entre los diez países con más cantidad de muertos en el mundo (Colombia se suma en el puesto 11). Y, según la ONU, se espera que el PIB regional se contraiga un 9,1%, las exportaciones y remesas, un 20%; y la pobreza sume al menos 45 millones de personas más, llegando a su cifra global de 230 millones.
Ante semejante tormenta, ¿qué Latinoamérica podemos imaginarnos post-pandemia? 
Para pensar un poco el tema y ensayar una respuesta, hablé con Karina Batthyány, secretaria ejecutiva del  Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (más conocido como CLACSO).
Karina primero me pintó un estado de situación en la región: “En América latina el COVID puso de manifiesto las desigualdades que quedan a la vista como pocas veces antes”. Y enumeró: “La pobreza y la concentración de la riqueza, problemas de derechos humanos, corrupción, violencia, migraciones, postergación de los derechos de un conjunto importante de población, la ausencia del Estado”.
Ante semejante panorama, le pregunté cuál sería una salida posible. Y me respondió que la clave está en la unidad:

  • “Las búsqueda de soluciones tienen que diseñarse a partir de una tarea colectiva. No hay salidas de esta crisis de manera aislada. No hay forma de que cada Estado pueda llevar a cabo por sí mismo estas soluciones. América Latina está en condiciones de aunar esfuerzos para redefinir una nueva ecuación sociedad-Estado y también para apelar a las riquezas de sus capacidades humanas, científicas, culturales y sociales”.

Pero, ¿cómo lo hacemos?
Karina me planteó que entre los países debería firmarse un “nuevo contrato social” basado en valores como la democracia, la solidaridad, la interdependencia, la corresponsabilidad.
Según ella, ese programa de salida conjunta debería constar de seis condiciones. Cito textual:

  1. Rediseñar el modelo económico con la reducción de la deuda y una renta básica.
  2. Fortalecer la calidad de la democracia impulsando el diálogo entre organizaciones y el Estado para fortalecer la educación cívica orientada hacia la solidaridad y la cooperación, y no hacia el emprendedurismo y la competitividad a toda costa.
  3. Consolidar el acceso universal a la salud sin restricciones.
  4. Construir una nueva relación con el ambiente, reemplazar las visiones antropocéntricas e instrumentales que tenemos para retomar la idea de que formamos parte de un todo con la naturaleza y defender la vida en su conjunto.
  5. Acortar las brechas de género.
  6. Reformular el vínculo entre ciencia política y política para poder adoptar las mejores decisiones.

Está claro que su propuesta no es algo fácil de lograr, más teniendo en cuenta el escenario actual donde los gobiernos parecen jugar por separado, algo que no es coyuntural por la pandemia, sino que se arrastra desde hace tiempo. Como ya lo señalaba Juan Tokatlian en febrero de 2019: “América Latina camina hacia la debilidad y la desintegración”.
Pero Karina es optimista, pese aún al condimento extra de que la región es también territorio en disputa entre Estados Unidos y China. Para ella, existe un cuestionamiento a la globalización neoliberal del cual Latinoamérica puede beneficiarse:

  • “Es una oportunidad para reforzar la cooperación regional. Las dinámicas de las relaciones internacionales actuales muestran que el orden construido atraviesa una fase de profunda transformación, lo que provoca un alto grado de incertidumbre. Pero los desafíos y oportunidades de este proceso podrían avanzar hacia la construcción de una globalización más democrática. Estamos ante una oportunidad de avanzar en formas de cooperación más horizontales”.

Si querés seguir el tema más de cerca…

  • Pensar la Pandemia es el observatorio social que creó CLACSO para investigar e interpretar en distintas asignaturas esto que nos está pasando con el COVID-19.
  • En esta nota, la socióloga Maristella Svampa reflexiona sobre el mundo post-pandemia y dice que tenemos que empezar a darle más bola a la cuestión sanitaria y ambiental. 
  • En esta crónica desde Colombia, Julie Turkewitz y Sofía Villamil documentaron para el New York Times cómo el coronavirus agravará la desigualdad en la región.
  • Y en el Dipló conversaron el periodista Ignacio Ramonet y el ex vicepresidente boliviano Álvaro García Linera sobre Latinoamérica después de la pandemia.

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